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  • La derivación nominal de los sufijos con valor frecuentativo en el español de América Central

    October 18, 2016 en

    Por: Dra. María Auxiliadora Rosales Solís

    Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua

    Auxiladorar2002@yahoo.com

    Resumen:

    En este trabajo se presentan los sufijos  derivativos  que expresan reiteración o  frecuencia en el español de América Central.  Hemos tomado el corpus de los lemas del Diccionario de americanismos (2010)  y  de los  Atlas  lingüísticos de América Central (Nicaragua, 2010; Panamá, 2010;  Costa Rica, 2010;  El Salvador, 2011; Honduras, 2014, y Guatemala, actualmente en prensa). Este estudio demostró que en toda la región   se utiliza con mayor frecuencia  el sufijo -dera. Con respecto a las funciones desempeñadas, se registraron, además: –ero/a, -da, -dor, -ón con sus variantes (-ción~zón);  -al,  -eo, -eta, -ncio, -nto e -icio. Con respecto de los valores desempeñados, se observa que además de la  frecuencia, consecución  y reiteración se manifiesta en la mayoría un claro matiz peyorativo e  irónico.


    Introducción

    La morfología léxica estudia la estructura de las palabras y las pautas que permiten  derivarlas de otras. Los derivados nominales se agrupan en tres apartados: los sustantivos deverbales (V > N) se forman a partir de verbos (compra, dormitorio, juramento); los denominales (N > N), a partir de nombres (basurero, pelotazo, profesorado); los deadjetivales (A > N), a partir de adjetivos (bobada, justicia, vejez) (NGLE, 2009, p. 99).

    Los  morfemas derivativos constituyen un complejo subsistema dentro de la Morfología. Suelen ser mucho más numerosos que los flexivos y su comportamiento es también más irregular que el de estos.  Se atribuye a los morfemas derivativos la propiedad de alterar la base léxica que modifican (Bosque, 1983).   Por la tanto, realizan  una modificación semántica que puede ser un cambio total o una modificación parcial;  también puede  haber una cambio morfosintáctico.

    La complejidad de analizar los morfemas derivativos es confirmada por Lacuesta & Gisbert  (1999, p. 4507) quienes aducen  que el análisis de la derivación plantea dificultades en la  determinación y características de los sufijos, la segmentación, la morfofonología de la derivación, los valores semánticos específicos, la alternancia entre sufijos y su relación con la variación dialectal.

    Los morfemas derivativos son de tres tipos: prefijos, interfijos y sufijos según la posición de la raíz.  El presente estudio analiza  los sufijos con valor frecuentativo, es decir,  aquellos que añaden a la acción expresada por el primitivo la idea de repetición   en forma indeterminada y consecutiva. Tejera, (2007, p.133) reconoce que  el rasgo reforzador añade un valor  despectivo porque ciertas acciones repetidas pueden llegar a ser molestas.

     

    Obtención del corpus

    Para la obtención del corpus, se seleccionaron del Diccionario de americanismos (2010) los lemas de categoría sustantiva  que expresan  reiteración, frecuencia o duración, y que además, documentan su uso  en cualquiera de  los seis países de Centroamérica.

    Posteriormente, los vocablos seleccionados fueron confrontados con el léxico recopilado en   los  Atlas lingüísticos de América Central, dado que reflejan  las preferencias léxicas de los hablantes del español de esta región, durante la primera década del siglo XXI.   De esta revisión, se encontró solo un  aporte en cuanto a nuevo lema, tal es el caso de  culeóptero. (m. y f. Ni. Persona que practica sexo con frecuencia y con  parejas diferentes).  Se recogió  del Atlas de Nicaragua  (2010)   otras acepciones  del vocablo   tiradera,  donde  el DA lo define como ‘tiro, lanzamiento repetido’, a  este se añade el significado  de   ‘disparos frecuentes de arma de fuego’ y  el de  ‘lanzamiento de juegos pirotécnicos’.

    Al  seleccionar las palabras formadas por los sufijos con valor reiterativo,  se evidencia  que muy pocas   aparecen recogidas  en los atlas lingüísticos de los seis países de América Central,  debido  a que se  utilizó un único  cuestionario que no incluyó  preguntas  sobre  nombres eventivos,  es decir, sustantivos que designan acciones y procesos.

    Finalmente, se analizaron  los  procedimientos morfológicos y las variantes   que  expresan los valores frecuentativos de uso común en el español de esta región de América.

     

    Análisis de los datos

    En  el habla del español de  Centroamérica encontramos una variedad de   sufijos que expresan valor de frecuencia, reiteración y constancia. El  más productivo en el español de América Central es el sufijo -dera.

    A continuación,  el    gráfico No.1.  ilustra  los sufijos con valor frecuentativo registrados según  el orden de   productividad en el español de América Central. El sufijo con mayor uso es  -dera con el 62.3%, seguido de -ero/a (10.3%), -da (7.8 %), -dor (6.4 %), -ón~ción~zón  (5.1%),  y en mínima aparición con el 1%.4 se registra -al, -eta, -icio y –ncia.

     

    Para conocer más del valor gramatical y semántico de estos sufijos se  analizarán por separado y siguiendo el orden anteriormente mencionado.

    Sufijo –dera

     El sufijo -dera forma sustantivos deverbales, constituidos por la base lexical más la vocal temática (a, e, i).  Al establecer comparación entre el uso entre España y América, (Školníková, 2008;  Fábregas, 2011) observan que en España  es frecuente  este sufijo cuando  está referido a nombres de lugar, tal como, fusión entre la localidad y el instrumento,  por ejemplo, escupidera, paridera, regadera. Asimismo, la variante en –dero como en:   bebedero (lugar donde bebe el ganado),  paradero (lugar donde vive o donde va a parar una persona o cosa).

    Tal como se señala, hay una tendencia a emplear la forma femenina del sufijo -dero en el caso de los nombres de instrumento, y la masculina con los nombres de lugar. Así se constata en Honduras,  con el vocablo salidero (lugar por donde sale algún líquido, en especial la boca de una manguera); en  Nicaragua,  tiradero (conjunto de objetos esparcidos desordenadamente en un lugar) y en  El Salvador y Honduras,   se documenta, cogedero (lugar donde se realiza el coito con frecuencia).  Sin embargo, encontramos   alternancia entre la flexión entre -dero y -dera en todos los países  centroamericanos, tal es el caso de abridera / abridero (reiteración de abrir algo, especialmente puertas o ventanas).

    El sufijo -dera tiene  baja productividad  en Centroamérica cuando presenta valor locativo, se documenta solo tres casos: En Honduras  aterradera (lugar inundado permanentemente de agua);  en Guatemala, agostadera (lugar donde pasta el ganado en la época seca);  en Nicaragua, apiladera (lugar donde apilan  los granos de arroz  para molerlos y descascarillarlos).

    En muchas zonas de América y en las islas Canarias (España) se forman con el sufijo -dera sustantivos deverbales que designan acciones continuadas, intensas o repetidas. Así, llovedera designa la de llover cuando es persistente, y lo mismo ocurre con barredera, bebedera, gritadera, platicadera, preguntadera, robadera, silbadera, vomitadera, etc.  A este respecto, Fábregas, (2011, p. 41) destaca que:

    La diferencia mayor que encontramos en este caso de variación morfológica es la que se da en las nominalizaciones con significado eventivo. En el español americano el sufijo –dera da lugar de forma productiva a sustantivos que designan acciones y procesos. Estos nombres eventivos  tienen propiedades semánticas especiales con respecto a las nominalizaciones en –miento y –ción que también son posibles en estos dialectos, ya que no se limitan –como aquellos– a denotar una acción, sino que añaden la idea de que esta acción se dio de forma repetida e insistente.

    Este mismo autor añade que en estos ejemplos se puede observar  el valor de acción insistente, repetida y, ocasionalmente, molesta que acompaña al sufijo en todos los casos. Por su parte, la Nueva Gramática de la RAE  señala   que en algunos casos, además de la reiteración, se destaca la intensidad. Así  testimonian los siguientes ejemplos: mamadera es ‘fuerte borrachera’ en parte de las áreas andina y rioplatense, y gozadera designa un goce intenso o continuado en buena parte de América. (2009,  p.114)

    En los casos registrados en el español de América Central, se nota que  las definiciones presentan  una gradación,  cuando el sufijo –dera  expresa principalmente cantidad excesiva: aulladera, gastadera, tiradera, tomadera, trabajadera;   constancia, reiteración, persistencia: agachadera, asomadera, chifladera; hasta el grado  de molestia ocasionada por el exceso de actividad, tal es el caso de bruñidera, chingadera, gueveadera,

    A pesar de la alta frecuencia del sufijo –dera, en los datos consultados solamente  siete  términos son comunes en toda Centroamérica: chingadera, gastadera, llovedera, pedidera, quejadera, viajadera y vomitadera.  Solo llovedera expresa un matiz de constancia más que de frecuencia; en el resto el sentido de molestia se concreta más en  chingadera y quejadera,  como se indicó anteriormente.

    El gráfico No 2  muestra los países de América Central donde el sufijo –dera es más productivo en la formación de derivados nominales con valor intensificativo. Se observa que  Nicaragua,  Honduras y El Salvador son los países con mayor porcentaje; seguido de Guatemala  y Panamá con cantidades similares, mientras que  Costa Rica presenta  el porcentaje más bajo, sin dejar de ser  significativo.

     

     

      En cuanto a las variedades,   Honduras    alterna   aulladera/aullancina; pasadera/ pasadura; robadera/ robancina; abrazadera/ abrazada (esta última también se documenta  en  Panamá). Guatemala, Honduras, Nicaragua y  Panamá optan por la variante  bailadera/bailada;  El Salvador, peleadera/peleadora; güeveadera/ güevazón (con valor masculino) y  latidera/ latición.  Como se podrá observar,  Honduras es el país que mayoritariamente presenta variaciones, seguido de El Salvador.

    Para buscar respuesta a  esta condición,  Rainer (1993, 440 en  Lacuesta, & Gisbert, 1999: 4539) plantea  que  “además del significado de acción todos estos sufijos tienen un componente intensificativo”.  Aunque pude que en algunos de los ejemplos la alternancia sea “más dialectal que semántica”, por ejemplo: de temblor se puede derivar  tembladera o  temblequeo, en donde ambos sufijos poseen el rasgo de iteración.

    A continuación presentamos los lemas nominales  con valor reiterativo, marcado con el sufijo  -dera, registrado  en los  países de América Central. Los términos que aparecen destacados en negritas corresponde a  variantes de léxicas.

    abaniqueadera. f. El Salv., Ni. Recepción continúa del aire de un ventilador

    abrazadera. f.Gu, Ho, Ni, Pa. Conjunto de abrazos reiterados de una persona a alguien. Ho. abrazada.

    agachadera. f. Gu, Ho, El Salv., Ni, Pa. Agachadas reiteradas de una persona.║2. Ho. Sometimiento reiterado de alguien a otra u otras personas.

    amoladera. f. Gu, Ho, El Salv., Ni. Insistencia de una persona en molestar o dañar a otra.

    arrastradera. f. f. Ni. Arrastre de algo de manera continua y bulliciosa.

    asomadera. f. Pa. Salida reiterada a algún balcón, ventana o puerta para asomarse a contemplar algo.

    aulladera. f. Ho, Ni. Gran cantidad de aullidos.  Ho. aullancina

    baboseadera. f. CR. Baboseo continuado

    bruñidera. Ho, Ni.  Molestia o fastidio reiterado de una persona a alguien.

    chifladera. f. Gu, Ho, Ni, CR. Chiflido reiterado.

    chingadera. f. AC. Molestia que causa alguien comportándose con insistencia de manera inoportuna.

    entradera. f. Ho, El Salv., Ni. Entrada repetida y sin propósito en algún sitio.

    gastadera. f. AC. Gasto económico excesivo.

    güeveadera. f.  Ho, El Salv. Robo constante y reiterado.║2. CR. Molestia o fastidio que se causa a alguien de manera insistente.║3. CR. Manoseo lascivo.

    habladera. f. Gu, Ni. Chisme o comentario reiterados sobre una persona.║2. Ni, CR. Acto reiterado de hablar.

    jeteadera. f. Gu. Besos que con insistencia se dan dos personas como muestra de afecto.

    jugadera. f. Ho, Ni. Juego repetido muchas veces.

    latidera. f. Gu, El Salv., CR. Serie de ladridos constantes y prolongados. El Salv. latición.

    llamadera. f. Ho, El Salv., Ni, Pa. Llamadas repetidas e insistentes.

    llegadera. f.    Ho. Llegadas constantes o repetidas.

    llovedera.  f. AC. Lluvia constante.

    metedera.  El Salv. Insistencia en algo.║2. Ho. Presentación reiterada de algo.

    murmuradera. f. Gu, Ni, CR, Pa. Murmuración reiterada.

    pasadera. f.Gu, Ni, Pa. Pasaje o paso repetido por un mismo lugar. Ho. pasadura

    pedidera. f.AC.  Petición o solicitud reiterada de algo.

    peleadera. f. Gu, Ho, El Salv., CR, Pa. Pelea reiterada o prolongada. Ho, El Salv. peleadora.

    pisadera. f. Ho. Realización reiterada del acto sexual.

    pitadera. f.  Pa. Sonido prolongado o reiterado de un pito

    platicadera. f. Gu, Ho, El Salv., Ni. Conversación larga y repetida.

    protestadera. f.  Ho, El Salv. Protesta o reclamación frecuente y repetida.

    quejadera. f. AC. Quejas reiteradas.

    rascadera. f. Gu. Rascadura reiterada.

    repartidera. f.  Ho, Ni. Repartición continua y reiterada.

    repetidera. f.  Ho, El Salv. Repetición constante.

    repicadera. f. Gu. Repique continuo y reiterado

    robadera.  f. Ho, Pa. Robo frecuente y repetido. Ho. robancina.

    salidera. f .Ni. Salida repetida y sin propósito de algún sitio.

    sembradera.  f. Ni. Siembra continua y reiterada

    tiradera.  Pa. f.Tiro, lanzamiento repetido.║2. Ni. Disparos frecuentes de arma de fuego.║3. Ni. Lanzamiento  reiterado  de juegos pirotécnicos.

    tocadera. f. Ho, El Salv., Ni, CR. Tocación reiterada del cuerpo de una persona o de una parte de él.

    tomadera. f. Ni, CR, El Salv., Pa. Hábito de tomar frecuentemente o en exceso bebidas alcohólicas.

    tosedera. f. Ho, El Salv, Ni, CR, Pa. Tos continúa.

    trabajadera.  f.. El Salv., Ni. Trabajo abundante y muy intenso.

    trompeadera. f. Ni. Pelea en la que los que intervienen se golpean con los puños.

    vendedera. f. Ni. Venta reiterativa de productos abundantes.

    viajadera. f. AC. Traslado que realiza alguien de manera reiterada de un lugar a otro en un medio de locomoción.

    vomitadera f. AC. Vómito continuo y reiterado.

    zurcidera f. Ni. Labor continúa de zurcir.

     

    Sufijo –ero/-a

    Bosque y Demonte (1999) en su Gramática descriptiva de la lengua española establecen que el sufijo –ero es sufijo nominalizador que expresa oficio, ocupación, profesión o cargo; lugar donde abunda, se deposita o guarda algo, y denominación de árbol o planta,  además de formador de adjetivos denominales y de numerales ordinales.

    En el español de América Central se reconoce que  en todos  los  casos  el sufijo

    -ero designa  nombres de agente,  referido a personas que realizan una determinada acción, a la cual se añade el valor de frecuencia de la actividad realizada.  Flexiona en género  y  puede  funcionar como sustantivo o adjetivo. Además, a diferencia del sufijo –dera  no manifiesta el matiz peyorativo propiamente en el sufijo sino en su base semántica. En el español de América Central encontramos que representa el  segundo porcentaje de derivación nominal.

    Así se observa en los siguientes ejemplos:

    culeóptero. m. y f. Ni. Persona que practica sexo con frecuencia y con  parejas diferentes.

    elotero, -a. adj/sust. Ho, El Salv., Ni. Referido a persona, que come elotes con frecuencia

    machetero. m. y f.   Gu, Ho, El Salv., Ni. Persona que con frecuencia agrede a otra con el machete.

    morisquetero, -a. sust/adj. Pa. Persona que con frecuencia hace muecas y gestos

    noviero, -a. m. y f. Gu, Ni. Persona que tiene distintas relaciones de noviazgo con frecuencia.

    penalero, -a. m. y f. Ho, El Salv. Jugador que tira con frecuencia los penaltis en un equipo.// Ho. Persona que con frecuencia dice piropos.

    puñetero, -a. sust/adj. Gu. Persona que se masturba con frecuencia.

    tandero, -a. sust/adj. CR. Persona que con frecuencia se emborracha durante varios días.

     

    Sufijo –da

    Sufijo que relaciona principalmente adjetivos con verbos y, en menor medida, sustantivos con verbos. Los sustantivos deverbales provienen del participio e indican generalmente el ‘efecto de la acción’ del verbo manchado, molido, divertido. En la mayor parte de los casos, estas construcciones son propias de los registros informales. Son más productivas en el español americano: (NGLAE, p.110).

    abrazada. f. Ho, Pa. Conjunto de abrazos reiterados de una persona a alguien.

    aperreada. f.  Pa. Insulto o serie de insultos.

    bailada. f. Gu, Ho, Ni, Pa. Baile continuo y prolongado.

    insultada. f. AC. Insulto o serie de insultos.

    olfateada. f. Ho, Ni, CR. Olfateo persistente.

    manoseada .f. Gu, CR. Manoseo, toqueteo reiterado, generalmente con intención erótica.

     

    sufijo –dor/a

     El sufijo –dor se añade a una base verbal  y expresa el agente realizador de la actividad y a su vez  se agrega el sentido frecuentativo con una matiz negativo,  reforzado por el significado de la base verbal.

    atracador, -ra. adj/sust. Ni.  Bandido, que engaña con frecuencia a su pareja.

    cachimbeador, -ra. sust/adj. Ho, El Salv., Ni. Persona que con frecuencia golpea a otra.

    cogedor,-ra. adj/sust. Gu, Ho. Referido a persona, que practica el sexo con frecuencia.

    pijeador, -ra. m. y f. Ho, Ni. Persona que golpea a otras con frecuencia.

    rompedor, -ra. sust/adj. Ho. En el futbol, jugador que, por su habilidad u oportunismo, descoloca y vence con frecuencia la defensa del equipo contrario.

     Sufijo –ón (~ción ~zón)

    En los adjetivos deverbales el sufijo –ón  generalmente significa que ‘tiene el hábito o el instinto de hacer’ lo que la palabra original indica suspirón “que suspira mucho”,  y en los sustantivos deverbales suele indicar ‘acción brusca’ como en parón, resbalón. De manera general, este sufijo intensifica la noción de la base, asimismo añade valores que pueden ser positivos como notición o negativo en orejón. La NGRAE, reconoce que particularmente el sufijo –ón, también puede indicar intensificación, abundancia o exceso en ciertas zonas de América (2009,      ) En cuanto a su uso en el español de América Central se recogen que la base verbal deriva adjetivos que también pueden funcionar como sustantivos, tal como afincón y lloricón que puede comportarse como adjetivo y sustantivo.

    afincón,-a. adj/sust. Ni. Referido a persona, que besa con frecuencia a diferentes personas.

    latición. f. El Salv. Serie de ladridos constantes y prolongados

    lloricón, -na. adj/sust. Gu. Referido a persona, que se queja o lamenta frecuentemente.

    llorazón. f. Gu, Ho, El Salv. Llanto continuado.║2. El Salv. Petición insistente.║3. Ho. Regateo excesivo en la compraventa de algo.

    Cabe destacar que la base léxica de llor-  recibe mayor variedad de sufijos con  el mismo valor, acción continuada, intensa  e insistente, como  lo define  el DA. Entre estos se encuentran: llor-a-ón, llor-eta y llor-iqui- –ento. Esta última forma aparece funcionando únicamente como  adjetivo.

    llorazón. f. Gu, Ho, El Salv. Llanto continuado.║2. El Salv. Petición insistente.║3. Ho. Regateo excesivo en la compraventa de algo.

    lloreta. f. Ho. Lloro fuerte y continuado.║2. Ho. Queja prolongada y reiterada.

    lloriquiento, -a. adj. Ni. Referido a un niño, que lloriquea a menudo.

     

    Sufijo -eo

    El sufijo –eo deverbal, de verbos terminados en –ear  relaciona sustantivos y adjetivos. Los sustantivos generalmente son variantes que indican acción continua y  tiene menor grado  despectivo que el sufijo –dera.

    chinchineo. m. Ho, El Salv., Ni. Toque descompensado y repetido del chinchín pastoreo. m. Ho. Búsqueda de alguien con insistencia.

     

    Sufijo -al

    Suárez,  Riudavets, Aguiar & Rodríguez  (2003, p.9) anotan que este sufijo desustantival  indica   en el español general mayoritariamente el ‘lugar en que abunda’ lodazal;  ‘conjunto’ instrumental o ‘abundancia’ dineral, ‘objeto más importante o grande’ portal, ‘utensilio’ orinal. En el español de Guatemala, Honduras y El Salvador se documenta que además del valor de abundancia se le añade el de frecuentativo. Tal es el caso de:

    ruidal. m. Gu, Ho, El Salv. Ruido continuo y ensordecedor.

    Sufijo -icio

    Comúnmente este sufijo  relaciona sustantivos y adjetivos con sustantivos, adjetivos o verbos. Generalmente significa ‘perteneciente o relación’ catedralicio, ‘cualidad o acción’ avaricia, servicio.

    En el habla salvadoreña  se observa la aparición del sufijo -icio unido a la base verbal  jod-  jodicio.  En este caso la raíz ya expresa el rasgo de molestia y el sufijo refuerza la  insistencia  de la acción, por ejemplo:

    jodicio. m. El Salv. Molestia, fastidio continuo.

    Sufijo -ncia

    Generalmente, el sufijo -ncia, por ejemplo, se une a verbos para formar nombres de acción y de efecto. Sin embargo, algunos de estos sustantivos, como elocuencia o inteligencia, ya no se asocian en el español de nuestros días al verbo primitivo, sino a un adjetivo formado con el sufijo -nte  (elocuente, inteligente). (NGRLE, 2009  p.100)

    repelencia. f. Pa. Molestia o impertinencia repetida.

    Conclusiones

    En  Centroamérica se encuentra  variación  en los sufijos que expresan valor de frecuencia, reiteración y constancia: -dera pedidera, ero/a tandero, -da insultada,-dor/a cachimbeador, ón~ción~zón latición, llorazón, -eo chinchineo, -al ruidal, -eta lloreta, -icio  jodicio y -ncia repelencia. De todos estos  el sufijo –dera   es la forma derivativa más frecuente y más productiva, en toda la región.

    Se constata   que además de los  valores semánticos de repetición y  de cantidad  identificados,  se añade un claro matiz peyorativo porque  manifiesta exceso o exageración del evento lo que provoca molestia.  Este último rasgo está principalmente  resaltado en el   sufijo –dera.  Mientras que  el sufijo -ero/a puede presentar  ambivalencia, cuando lo expresado en la base  manifesta acción positiva o negativa: penalero,  (Ho, El Salv. Jugador que tira con frecuencia los penaltis en un equipo.// 2. Ho. Persona que con frecuencia dice piropos).

    Finalmente, el conocimiento de los distintos valores de los sufijos derivativos resulta ser una herramienta básica para una adecuada definición e interpretación de los lemas para la tarea  lexicográfica.

     

    Referencias

    Asociación de Academias de la Lengua Española. (2010) Diccionario de americanismos (DA). Madrid: Santillana.

    Bosque, I. (1983). La morfología. Introducción a la Lingüística. Madrid.

    Chavarría C. & Rosales M. (2010) Atlas lingüístico etnográfico de Nicaragua.  Managua: PAVSA.

    Española, R. A. Española (2009): Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Santillana, dos volúmenes (I: Morfología y Sintaxis y II: Sintaxis).

    Fábregas, A. (2011). Una nota sobre la variación morfológica: las nominalizaciones en –dera en español. Revista Sintagma. 22, pp. 37-50.

    Lacuesta, R. S., & Gisbert, E. B. (1999). La derivación nominal. En  Ignacio Bosque y Violeta Demonte (dirs.) Gramática descriptiva de la lengua española, vol. III, (pp. 4505-4594). Madrid, Real Academia Española: Espasa Calpe.

    Lázaro, Fernando A. (1999): “La derivación apreciativa”, en Ignacio Bosque y Violeta Demonte (dirs.) Gramática descriptiva de la lengua española, vol. III, cap. 71, Madrid, Real Academia Española: Espasa Calpe.

    Quesada, M. (coord.) (2010): Atlas lingüístico-etnográfico de Costa Rica. Nivel léxico San José: Editorial Universidad de Costa Rica.

    Rivera, E. (2011): Atlas lingüístico-etnográfico pluridimensional de El Salvador. Nivel léxico. El Salvador: Talleres gráficos UCA.

    Školníková, P. (2008). La productividad de los sufijos nominalizadores deverbales en el español actual. Brno: (Doctoral dissertation, Masarykova univerzita, Filozofická fakulta).

    Suárez, O. S., Riudavets, F. J. C., Aguiar, J. R. P., & Rodríguez, G. R. (2003). Relaciones morfoléxicas sufijales del español. Procesamiento del lenguaje natural30.  Consultado en https://scholar.google.com.ni/scholar.

    Tejera, M. (2007) La derivación mixta en el español de Venezuela. Caracas: Fondo Editorial de Humanidades y Educación.

    Tinoco, T. (2010) Atlas lingüístico-etnográfico de Panamá. Niveles léxico. Panamá: Editorial Universitaria.

     Ventura, J. (2014) Atlas lingüístico-etnográfico de Honduras. Nivel léxico. Tegucigalpa: Editorial Universitaria.

     
     
 
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