Lo Grotesco esperpéntico en Luz Negra de Álvaro Menen Desleal de El Salvador

Mayra Bonilla Martínez

                                                                      Docente UNAN-Managua

                                                                       mayraartista@gmail.com

Introducción

La obra Luz Negra de Álvaro Menen Desleal, escrita en 1960, y representada en más de cien ocasiones a nivel nacional e internacionalmente. Presenta elementos correspondientes al esperpento grotesco. El autor utiliza lo grotesco para criticar la sociedad de su época, en donde la muerte, es considerada como la única verdad que puede reivindicar las acciones de los hombres. Menen Desleal muestra como el tiempo es testigo sígnico para registrar mesuradamente nuestro accionar por la vida, y que antes de morir, por un instante pasan como en una fotografía las acciones buenas y malas con todos los detalles y vicisitudes de la vida anterior. De tal forma que si tuviésemos que experimentar de nuevo nuestra forma de morir del instante presente, preferiríamos que fuese la más digna posible y el deseo de estar en paz con Dios. Esta será una constante en los personajes durante toda la obra.

Trabajamos con el modelo de Greimas que nos permitió reconocer algunos marcadores textuales en todo el desarrollo de la obra. Además, analizamos la dimensión sintáctica y semántica. Realizamos también la interpretación a partir de las características particulares del esperpento y lo grotesco, elementos que aparecen presentes en el texto. El esperpento, como género literario, creado por Ramón del Valle-Inclán fue considerado como aquel en el cual se deforma sistemáticamente la realidad, recargando sus rasgos grotescos y absurdos, a la vez que se degradan los valores literarios consagrados; para ello se dignifica artísticamente un lenguaje coloquial y desgarrado, en el que abundan expresiones cínicas, irónicas y grotescas, crueles pero reales.

4.1. Análisis de la dimensión sintáctica en Luz Negra

De acuerdo al título Luz Negra tenemos los siguientes referentes sémicos: Luz que corresponde a vida, alegría, amanecer, sabiduría, iluminación y negra que sugiere oscuridad, tenebroso, oscuro, oculto, dolor, sufrimiento, muerte. En el título el autor nos da pistas de lo que a continuación se dará en la obra. Manuel Fernando Velasco cuando se refiere al título de la obra, expresa:

Luz Negra es un oxímoron: una combinación de dos palabras o expresiones de significado opuesto como silencio atronador, dulce tristeza, fuego helado, música callada. La figura intenta ocultar un agudo sarcasmo bajo un aparente absurdo: el fanfarrón de la humildad, pacífico furioso, graciosa torpeza, filósofo ignorante, engaño leal. En ese sentido es un absurdo pensar que una luz sea negra; si fuera ese el caso, la luz no tendría razón de ser, pues no sería de utilidad para iluminar determinado espacio (Velasco, 2010, p. 6).

 De acuerdo a lo citado ya desde el título se nos presenta una contradicción y en su contenido encontramos el contraste de lo real con lo absurdo y grotesco de la escena que nos presenta el autor, una luz negra para iluminar el ambiente.  Entre las características del género teatral del esperpento podemos mencionar: lo grotesco como una forma de expresión, la deformación sistemática de la realidad, la presencia de la muerte como uno de los personajes fundamentales, ya sea que aparezca como personaje, o que sea la situación principal de la obra. En Luz Negra sus personajes protagonistas están muriendo lentamente, y de una manera burlesca y cínica a veces, se burlan del estado agónico y grotesco en que se encuentran sobre todo de la posición de sus cabezas y cuerpo.

Lo grotesco como forma de expresión es también la degradación de los personajes reducidos a un mero signo o a muñecos en forma de caricatura, el abuso del contraste, la mezcla del mundo real y de pesadilla, la distorsión de la escena exterior e interior. La degradación misma afecta el entorno y a los personajes que viven y se mueven en este espacio. Moter y Goter son una muestra de este contraste reducido a la nada.Veamos por separado cada uno de estos elementos a través de las funciones y secuencias dramáticas y de qué forma está presente esta degradación en Luz negra.

4.2. A- El texto dramático: funciones y secuencias dramáticas

El texto dramático en Luz negra aparece dividido en dos actos el primero consta de seis cuadros y el segundo de cuatro cuadros.

            En el primer acto se establece el diálogo de los dos personajes protagonistas Goter-Moter donde se da la Descripción de cómo están físicamente cada uno, sin cabeza y la nostalgia de lo que fueron y no serán más, el sentimiento de lo que son en el presente y serán en el futuro inmediato. La sensación de sentirse muertos, inertes sin vida les hace pensar en una palabra para decir “Amor”, “Dios” o los sonidos que les rodean y les son familiares e inmediatos. Toman la decisión de hablar con cualquiera que se acerque a ellos para comprobar que no están muertos y que siguen con vida. Ambos proponen un plan. Llega el hombre de la limpieza el cual va junto al cuerpo de Moter, lo mira y toca con los pies, se acerca a la cabeza y hace lo mismo cuando sube a la tarima. Inmediatamente sale  limpiando la sangre de sus botas y escupe casi por costumbre.

            Aquí se da también la discusión de Goter y Moter por no decir nada. No hablaron como lo habían planeado, se quedaron en silencio por temor a asustar al hombre. Proponen un nuevo plan para verificar si son escuchados. Se da un monólogo descriptivo de Moter de cómo esperaba que viniese la muerte. Una muerte plácida, sin dolor, tranquila, como un piquetazo en el pecho. Una muerte decente. Goter narra también su vida de revolucionario y nos habla de lo que fue su vida, cuando entró al partido hasta llegar al momento actual. No comprende realmente la posición de su cuerpo en que se encuentra en relación con la cabeza de cada uno y esto le causa risa. Horror y asco es lo que producen sus cuerpos y cabezas producto de la sangre.

Cortar cabezas es hacer justicia y esta es ciega y pensar que se castiga con la Muerte esta es la ley de los hombres. Se da el inicio de un nuevo plan para que les escuchen. Gritan desgarradoramente, pero con   la  esperanza de ser escuchados por alguien.

Las Secuencias del segundo cuadro corresponden  al paso del tiempo: la noche

Es de noche y Moter sopla insistentemente el pañuelo sin ningún resultado. Ambos reconocen que es de noche. Se presenta de nuevo el diálogo sobre las moscas. Entra la niña con velas en las manos y le quita el pañuelo a Moter;  coloca velas alrededor de Moter, este piensa que Dios es inmisericorde y Goter le dice que hay que confiar. Hay cambio con la entrada de El Ciego a escena con el bastón y un perro, él no la ve, pero las cabezas si pueden verlo. El Ciego se detiene a oír y establece el diálogo con Goter y Moter quienes le preguntan cómo es su nombre y El Ciego dice que cuando se pierde la luz, se pierde el nombre; cuando se pierde el nombre, se pierde el hombre,  habla de su perro como su amigo fiel y Goter menciona a Joan Miró “El perro ladrando a la luna” y El ciego menciona que prefiere un perro de Spinoza: mudo.   

El ciego cuenta su historia de cómo perdió la vista, él luchaba por la liberación en Argelia. Su historia es terrible, dolorosa y muy triste. Se habla del tiempo y del lugar su utilidad y para qué ha servido. Goter y Moter le hablan de la ejecución. Extraño lugar donde se mata a la gente sólo porque piensa. Moter dice cosas incoherentes sobre el tiempo. El ciego pregunta el nombre de la Plaza manifiesta ser un coleccionista. El nombre es Plaza Libertad. Hay un nuevo intento de hablar, pero están agotados han perdido la esperanza      y las fuerzas, escuchan música el Réquiem de Verdi. Moter se preocupa por Goter. Entra el hombre y se alegran. Moter y Goter empiezan a decir Amor. El hombre no parece escucharles, barre y lava la sangre que salpica sus cabezas. Termina esta escena con la música de Verdi y las acciones del hombre en medio del grito de ambos con la palabra Amor.

4.3. B- Estructura dramática de la obra Luz Negra

1. Organización del discurso o relato dramático de Luz Negra. El texto está organizado en un acto, dos cuadros y un epílogo. Las secuencias dramáticas permiten la fragmentación del texto a partir de lo dialógico, nos cuentan el antes, el ahora y el después. El prólogo nos ubica el estado en que se encuentra la escena, “Oscuridad total o luz total”, lo pone a juicio del director y nos presenta el accionar del hombre al entrar a escena:

Entra el hombre. Le han cortado la cabeza y tiene las manos atadas a la espalda. Dice un monólogo-que podría igualmente llegar del espacio- (aquí también nos da opciones el autor para que pueda aparecer la voz en off) con el tono propio de quien pronuncia una parábola. Sufre; más dentro del sufrimiento, se adivina un gozo que, con todo, no nos convence. Se muevecon una floja, lenta naturalidad. O permanece quieto. Un silencio antes de comenzar (Menen Desleal, 2010, p. 9).

En toda la acotación, el autor nos da distintas posibilidades de interpretación como son la ubicación del espacio, el sufrimiento del hombre y la razón de este dolor, la forma natural con que se mueve o se queda quieto, entre otros. En esta primera escena conocemos como es la especulación del porqué le cortaron la cabeza o la aceptación del sufrimiento que experimenta; pero el autor hace sus propias observaciones de cada una de las acciones del personaje, hasta del sentimiento de dolor que debe experimentar para inmediatamente hacer una larga acotación de las acciones que realiza tanto el verdugo como el hombre que va a ser ejecutado y que corresponde al monólogo interior del hombre.

El verdugo afila una vez más-la última vez- el hacha. Yo aprieto mis dedos por el frio y porque con esa preocupación profesional suya en los detalles, el verdugo evidencia que intuye lo que en mí es ya certeza: que el condenado es él. Que yo soy el verdugo (Desleal, 2010, p. 13).

2. La estructura dramática rompe con la convención tradicional y se emplea una confrontación con el público en el que se le increpa directamente para distanciarlos de la realidad o hacerles olvidar su propia existencia.

3. La utilización de los elementos de sorpresa con cada una de las intervenciones de los personajes que van apareciendo a medida que avanza la trama de la obra.

4. La sintaxis utilizada y el uso del elemento dialógico en los personajes principales

5. La introducción de referencias de personajes y lugares reales de la vida moderna como son: América Central, el hotel Balmoral, África, Argelia, El arco del triunfo, Hitler.

4.4. C- La secuencia y su contexto en Luz Negra

 La secuencia y su contexto en Luz Negra de acuerdo al planteamiento de Greimas. La intercalación en la primera secuencia denominada un patíbulo en el centro de una plaza en el que se encuentran dos humanos que han sido ejecutados y que yacen sus cabezas y sus cuerpos desparramados en el espacio (sangre y desorden). El engarce de las secuencias intercaladas y autónomas en la continuidad del discurso suele ser designada con el nombre de inserción Greimas (1976). La intercalación aparece no como una conexión sino como la expulsión de una secuencia fuera de la linealidad del texto, expulsión efectuada por procedimientos de disyunción temporal y espacial.

El desembrague, según Greimas (1976), es el mecanismo que permite la proyección exterior de una isotopía dada de algunos de sus elementos, con vistas a instituir un nuevo “lugar” imaginario y, eventualmente una nueva isotopía. El desembrague temporal se da en Luz Negra por la notación: “Recién pasado el mediodía” (Desleal, 1965, p.15) que disyunta la secuencia intercalada de la temporalidad general del texto. La isotopía temporal es el resultado de una anacronización que destruye parcialmente la linealidad temporal del discurso. Greimas (1976). Cada uno de los protagonistas, es consciente del lugar donde se encuentra y el estado en que se encuentra su cuerpo a esa hora del día.

El deíctico Recién presupone hace poco-después (La semiótica del texto). Siendo Recién el presente imaginario del relato obtenido a su vez por un primer desembrague temporal que lo había presentado como un ahora sin relación con el tiempo del enunciado. El desembrague espacial es anunciado por el verbo yace, y que denota inmovilidad del personaje Goter y mueve los ojos implicando que la única acción de movilidad son el movimiento de los ojos o el desplazamiento por el espacio que hace el personaje a través de sus ojos: “Goter yace, la cabeza vertical en un sitio y el cuerpo horizontal en otro, sobre la tarima. Mueve los ojos hacia todos los rumbos posibles. Abajo en el pavimento, Moter en iguales condiciones” (Desleal, 2010, p.15). A partir de la inmovilidad de sus cuerpos y cabeza lo único que se mueve desplazándose por el espacio son los ojos de Goter.

4.4.1. La organización interna de las secuencias en Luz Negra

Organización paradigmática en el discurso dramático de Luz Negra. La organización interna está señalada por los demarcadores de la secuencia 1 y 2.

La secuencia 1 en su conjunto, aparece dividida en parlamentos sencillos y la segmentación está reforzada por la instalación de una batería de demarcadores que son:

  • Los deícticos temporales (ahora, recién)
  • Los nombres propios de los personajes (Moter-Goter)

A continuación, se presenta las secuencias de cada cuadro y el micro relato que se encuentra en las secuencias dramáticas.

Cuadro 1. Secuencias de cada cuadro y los micros relatos de Luz Negra.

Acto Cuadro Secuencia Micro-secuencia
1 6 1 6
  2 7
  3 11
  4 6
  5 3
  6 11
     

Acto
Cuadro Secuencia Micro-secuencia
2 4 1 2
  2 4
  3 2
  4 16

4.5. Los signos no lingüísticos en la obra Luz Negra

 El tono en toda la obra es de mucho dolor, aun cuando los personajes no lo demuestran en su expresión verbal. Por la posición en la que se encuentran, y el estado agónico que muestra la didascálica, deducimos que es doloroso, el estar consciente de que se está muriendo, poco a poco, sin poder hacer nada. Sin embargo, el valor que tienen ambos personajes a través de la solidaridad y el querer mejorar como persona, les hace más humanos. Su tono de angustia se convierte en una súplica que lo único que les importa en ese momento es ser escuchado. Se establece el diálogo de las cabezas, en medio del silencio que impera en el lugar. Sus voces rompen con el sentido agónico y doloroso de la escena. El contraste del diálogo divertido, pero grotesco, y absurdo, contrasta con la situación de dolor y angustia de los personajes. Es hasta la entrada del hombre, que ambos intentan ser escuchados, por las personas que aparecen a su alrededor, por supuesto sin obtener respuesta alguna, hasta llegar al punto de gritar, para ver si alguien ha notado su presencia y son escuchados.

En relación a la gestualidad a partir de las didascálicas sabemos que el protagonista/antagonista, no tienen muchas alternativas para moverse de un lugar a otro. Es la mirada la que realiza todas las acciones, gestos y movimientos que nos indican la incomodidad en que se encuentran sus cuerpos y cabeza. Sin embargo, tenemos la mirada del hombre que es vacía y perdida, solo está centrado en su trabajo, como una especia de automatización rutinaria. La sangre que lava y barre ya no causan ninguna reacción en su semblante estático y frio. La sorpresa y temor de parte de la pareja, donde lo que más importa, es su amor, y no lo que acontece a su alrededor. Solo la niña, los novios y el ciego, son los que muestran sentimientos, que podemos visualizar a partir de sus acciones que realizan, cuando ve (en el caso de la niña o los novios) la forma en que el sol molesta los ojos de las cabezas y las moscas que maltratan con su vuelo, la mirada de los protagonistas. La acción de tapar con un pañuelo una de las cabezas, tiene dos connotaciones una para evitar el sufrimiento en que ambas cabezas se encuentran y, por otro lado, evitar ver la mirada triste y dolorosa de un rostro que está muriendo. En el caso del ciego, su conversación y acciones permiten acompañar a Goter y Moter en sus últimos momentos y acompañarse él mismo, en el devenir de su vida triste, dolorosa y sin sentido.

Las acciones son realizadas por el lenguaje verbal de Moter y Goter. Es a través de su diálogo que se expresan sus necesidades y anhelos de tener una última oportunidad de ser vistos y escuchados por alguien. Su angustia y desesperación son transmitidas en los parlamentos que sostienen. Las acciones principales están dadas a través de su mirada y las acciones que realizan los otros personajes antagonistas con sus cuerpos y cabezas antes, durante y después que han sido decapitados.

Con respecto al vestuario, el autor no hace una descripción detallada del atuendo de los personajes, pero si menciona algunos elementos que forman parte de la indumentaria cotidiana, y personalidad de cada uno según su oficio o condición social.

 Moter- ¿De qué te ríes ahora?

Goter- Nada hombre. Uno de los zapatos tiene un agujero en la suela. Fue el agujero que me hizo caer… (Desleal, 2010, p. 18).

No hay un vestuario determinado para los protagonistas, porque sus cuerpos están hechos pedazos, pero sí de los otros personajes como son el hombre, que corresponde a un atuendo de trabajo de limpieza al aire libre. Se hace énfasis en sus botas de hule, porque lava, barre y tira agua. El vestuario de los novios de un nivel medio porque el pañuelo con que tapa a Goter tiene mucho perfume. Y el blanco impecable de la niña que nos sugiere la inocencia y pureza en contraste con el rojo de la sangre del suelo. El negro del verdugo con su cara tapada para ocultar su identidad.

En el segundo cuadro la acotación que hace Desleal con respecto a la iluminación y el ambiente señala: “Ha oscurecido. Cesó el viento. Moter sopla insistentemente el pañuelo”. (Desleal, 2010, P. 79). La luz es utilizada como un símbolo de paz, armonía y encuentro consigo mismo, sobre todo en el último momento en que ambos protagonistas lo necesitan. Es la luz hacia una nueva vida que como un ángel les hace sentir paz y armonía en medio de tanto dolor y angustia. La obscuridad representa esa luz que todos esperan ver al momento de su muerte al igual que en la muerte de Jesús en sus últimos momentos de su agonía cuando todo se obscurece y hay un estremecimiento en el lugar de los hechos. Lo ambital contribuye a pasar de un estado público y abierto a los demás, a un momento de mayor intimidad provocada por la luz que se opaca, así como la vida.

Goter- Tal vez soy yo mismo. Esas llamitas son todo lo que queda de nosotros: tan endebles y tan inermes, como inermes y endebles fuimos siempre nosotros. Una pequeña ráfaga de viento, y todo ha terminado. (Desleal, 2010, P 88).

La música es un elemento conciliador en el momento final en que se siente el vacío, la soledad y la angustia de permanecer consciente en el último instante. El temor de quedar solo hace que Moter se acerque mucho más a su compañero Goter

Goter- (Dulcificado) ¿Oyes música?

Moter- ¿Música?

Goter- Lejana… Placentera…

Moter- ¿Qué música?

 Goter- El Réquiem de Verdi. Escucha. Un silencio. (Desleal, 2010. p. 128)

La música al igual que la luz es un elemento que se manifiesta como cómplice de ambos personajes y procura dar cierto estado de reconciliación con el otro, pero sobre todo consigo mismo. Es la que permite un momento de regocijo y acompañamiento con el otro para no sentir la soledad y el vacío mientras se pierde la vida. No es cualquier música sino un réquiem, para el descanso eterno “El réquiem de Verdi” en el cual hay una identificación de la melodía con el estado anímico de los personajes.

El decorado no presenta grandes complicaciones la obra se desarrolla en el centro de la plaza. En el primer cuadro hay desorden y basura que se mezcla con la sangre de los dos personajes que son decapitados. El ambiente que se describe es cuando ha pasado la ejecución. La acotación dice: “Un patíbulo en el centro de una plaza. Basura, sangre y desorden. Recién pasado el mediodía, el sol pega sobre la escena. Moscas, muchas moscas”. (Desleal, 2010. P. 15). No hay más que sangre y suciedad ocasionada por la ejecución y la multitud que asistió y dejó el lugar en ese estado. Aparentemente el lugar se manda a lavar, pero no queda totalmente limpio.

4.6. Análisis de la dimensión semántica de Luz Negra

Espacio escénico, tiempo y sentido de la obra Luz Negra. El espacio y ambiente en la obra corresponden a un espacio público y que representa los escenarios dominantes donde sus interiores míseros, calles inseguras, sombrías y oscuras forman parte de la vida cotidiana de muchas personas. Una de las reflexiones más importantes que plantea la creación esperpéntica es, si se trata de una imagen deformada de la realidad, o si se trata de la imagen fiel de una realidad deforme. En nuestro análisis de Luz Negra veremos cómo estos elementos que caracterizan el esperpento son utilizados por el autor para mostrarnos la deformación de la sociedad de su tiempo. La plaza pública el lugar donde transcurre toda la obra denota ese lugar común por donde transita mucha gente y donde se realizan toda clase de actividades. Es un sitio representativo de muchos acontecimientos.

El significado de los personajes en Luz Negra son reflejos de la miseria humana, deformes y grotescos donde casi ni se reconocen, son seres sin vida, ausentes y vacíos. Manuel Velasco dice cuando se refiere al prólogo de Leal:

Goter, incluso, siente movimiento en una de sus piernas. Moter siente que se han movido sus dedos, quizá para espantar algunas moscas. Piensan en un plan, pero al mismo tiempo se sienten quebrados, por dentro. Menéndez Leal parece decirnos que la mente es el cuerpo y el cuerpo es la mente, por lo que no debería de existir esa brecha entre la necesidad de tener certezas y el denso movimiento (Velasco, 2010, p. 6).

 No hay ninguna división entre la mente y el cuerpo, cada uno responde a una necesidad vital del ser vivo y su movilidad es una garantía del existir, de saber que aún no está muerto. Su accionar por la vida obedece a objetivos concretos que tiene que realizar. El tiempo en que se desarrolla la obra obedece a un tiempo histórico de cualquier país donde se realizan este tipo de actos en nombre de la justicia. En el texto se hace referencia a otros momentos históricos que han sido sangrientos y de mucha tortura y violencia para los protagonistas. Además, que ha marcado a cada uno y ha dejado huella en su alma y en su cuerpo. Los personajes cuentan su verdadera historia que fue parte de su vida, y que ahora perpetúan con pesadumbre, permaneciendo en sus recuerdos. Se realiza una retrospectiva y recuento de las acciones vividas hasta quedar en completo silencio.

Este accionar de un actante, pasa a ser parte del otro, como si el tiempo que toma para revisar los detalles, le permite dar más oportunidad de vivir a su víctima, siendo él mismo el victimario para convertirse en un momento angustiante para ambos. El tiempo presente del accionar de ambos personajes permite que se detenga y se alargue de manera tal que se miren las acciones como si se realizaran en cámara lenta. Tanto la víctima como el verdugo quieren prolongar el momento porque de esa manera se puede redimir un poco la conciencia: “Ahora subo paso a paso, los escalones del cadalso. Lo hago lentamente, morosamente, no solo porque llevo atadas las manos a la espalda sino también porque con esa lentitud y morosidad, sufre el verdugo; es decir, mi víctima” (Desleal, 2010, p. 13).

El movimiento de uno permite aumentar el accionar del otro y crear en el sentimiento la angustia de la espera, cada uno desea que el tiempo pase sin prisa, porque ambos serán responsables de la acción a ejecutar. Michel Foucault en su texto Vigilar y castigar expresa:

El castigo se convierte en la parte más oculta del proceso penal. Lo cual lleva consigo varias consecuencias; la de abandonar el dominio de la percepción casi cotidiana, para entrar en el de la conciencia abstracta; se pide su eficacia a su fatalidad, no a su intensidad visible; es la incertidumbre de ser castigado, y no el teatro abominable, lo que debe apartar del crimen; la mecánica ejemplar del castigo cambia sus engranajes (Foucault, 1995, p.17).

Para Foucault el proceso es más doloroso y fatal que el castigo mismo porque tanto el verdugo como el castigado ofrecen todo un espectáculo antes de llevar a cabo dicha ejecución. La descripción de todos los elementos que forman parte de la escenografía de la muerte, como es la forma en que se encuentran los cuerpos separados de sus cabezas, y el espectáculo que provoca a quienes lo observan, es acompañado del monólogo del hombre; esta escena es esperpéntica y grotesca.

Me detengo arriba y veo, en redondo, los ojos ávidos de la multitud. Yo puedo ver ese paisaje cara a cara; el verdugo, pese a la negra máscara que grita su identidad sólo puede verme a mí. Y tiembla. Estoy seguro de que tiembla. Necesita para disimular sus estremecimientos, sujetar duro el hacha. (Desleal, 2010, p. 14).

El final de la didascálica es la descripción de lo que ambos personajes pueden hacer, pero no solo de acciones, sino de sus sentimientos y conflictos internos, la situación de uno implica una acción más agobiante para cada uno de manera individual, pero también de manera colectiva. Ambos personajes, a pesar de no expresar en palabras todo el sufrimiento y tensión que causa este momento, lo manifiesta en sus gestos de dolor y angustia de no poder disimular ante los demás el malestar y estremecimiento que causan los estertores de la muerte. Ver a su verdugo a través de la máscara crea un desconcierto y pesadumbre, porque tiene tiempo para reflexionar en la horrible situación en que se encuentra su contrincante más que en los destrozos de su cuerpo.

Cuando apoyo el mentón sobre la casta superficie de madera, el verdugo levanta el filo y lo descarga con un supremo esfuerzo, sin pausa ni tardanza. Mi cabeza rueda, y se desploma mi cuerpo; pero su esfuerzo me redime a mí, y esclaviza para siempre a mi víctima. El verdugo mira mi sangre, y yo clavo los ojos en el cielo (Desleal, 2010, p. 14).

La distorsión se produce entre el momento trágico de la situación (es decir las acciones de los personajes) con la descripción grotesca, a través de las imágenes que presenta el autor la escena la describe de forma irónica; cómo rueda en el suelo su cabeza y cuerpo aún con vida. Foucault expresa en relación a este tipo de tortura que: “El sufrimiento físico, el dolor del cuerpo mismo, no son ya los elementos constitutivos de la pena. El castigo ha pasado de un arte de las sensaciones insoportables a una economía de los derechos suspendidos” (Foucault, 1995, p.18).

La pena no es solamente corporal y física, sino que es el sufrimiento del que lo ejecuta constituido por el sentimiento mismo del castigo realizado, más que el dolor o sufrimiento del que lo recibe. Esta es una escena esperpéntica, cruel y grotesca para los actantes de ejecutado y verdugo; porque ambos son protagonistas de los hechos y el resultado es para ambos más doloroso aun cuando ninguno de ellos lo manifieste. A la vez es una escena llena de sufrimiento y dolor para la víctima en la que ve su propia cabeza rodando por el suelo y su cuerpo desplomado como si fuese un objeto más de la escena. Para el victimario o verdugo es torturante también porque es él quien realiza la acción de la ejecución y siente un desasosiego indescriptible y un desatino al realizar la acción porque ni siquiera sabe si es adecuada o no su actuación. A. Louis citado por Foucault (1995) expresa:

 … la experiencia y la razón demuestran que la manera usada en el pasado de cortarle la cabeza a un delincuente expone a un suplicio más espantoso que la simple privación de la vida, y esto es el deseo formal de la ley, para que la ejecución se realice en un solo instante y de un solo golpe; los ejemplos prueban lo difícil que es lograrlo. (Foucault, 1995, p. 20).

 La tensión que provoca para ambos víctima-victimario será una sensación de abandono total donde el tiempo y espacio se vuelve uno solo. En las disfunciones temporales y espaciales alrededor de la temporalidad, la didascálica nos muestra: “Recién pasado al mediodía, el sol pega sobre la escena…” (Desleal, 2010, p. 15).

Desleal nos ubica no solo en el lugar de la acción, sino que también nos marca el tiempo, la hora que es, y nos da pistas sobre el estado en que se encuentran sus personajes, el dolor y la incomodidad en que permanecen sus cabezas y sus cuerpos, durante todo este tiempo soleado al inicio, y obscuro al atardecer. La mezcla de la realidad con el montaje de la preparación de la escena, incluso con el público participante de la ejecución que forma parte de los preparativos. El tiempo no es cómplice de la realización de la muerte de los protagonistas, sino todo lo contrario, podría ser al atardecer sin luz o en la oscuridad, pero en este caso es a plena luz del día y transcurre la agonía hasta la puesta de sol, casi al anochecer. El castigo de privar de la vida es privar de la luz también, pero este contraste de agonía y suplicio, combinado con la plenitud del día, hace más doloroso el último momento antes de la muerte, porque esta se produce muy lentamente. El tiempo se transforma y cumple con los designios de la muerte.

4.7. La temporalidad en Luz Negra

La temporalidad será una constante durante toda la obra, este es un elemento que nos guiará desde que inicia hasta que termina y también es un garante durante todo el diálogo. El conflicto del tiempo mantendrá la tensión entre ambos protagonista-antagonista. Al autor maneja este elemento a partir de prolepsis y analepsias, o como una acción a realizar o que pudo ser realizada. Pero también maneja las anacronías que nos permiten visualizar a los dos personajes (Goter y Moter) en esos momentos cruciales como es el recorrido que hacen antes de llegar a la muerte. Desde el punto de vista del tiempo este proceso se da en las primeras secuencias del texto dramático y se presenta en todo este primer acto incluyendo el prólogo. El autor nos muestra el antes de la ejecución vs durante la ejecución y después de la ejecución.

  1. Antes de la ejecución vs durante la ejecución/ después de la ejecución

El tiempo es descrito por el diálogo de los personajes durante todo este primer cuadro:

Moter- Me molesta su perfume y su tejido; son ordinarios. Y me impide ver; sólo percibo el resplandor blanquecino de la luz.

Goter- No temas debes tener fe.

Moter- ¡Tener fe! La fe es miedo.

Goter- Al menos; las moscas no te molestarán.

Moter- De todas maneras, las siento arrastrarse por el pañuelo y oigo el ruido de sus alas (Desleal, 2010, p. 54).

Cada uno de los protagonistas describe el tiempo en que les ha tocado vivir y las diferentes circunstancias en las cuales se han visto inmersos en relación con otros personajes. Es un tiempo de angustia y dolor porque la situación en que se encuentran ambos protagonistas es grotesca y humillante; pero también es de esperanza, porque cada uno cree que tiene una última oportunidad de poder realizar las acciones que no pudieron hacer antes, por diferentes circunstancias y que ahora se ven tan fáciles de poder lograr. El Ahora es la oportunidad que tienen los protagonistas de cambiar su forma de ver la vida y a las demás personas, ser diferente y actuar de manera más consciente. Todo este accionar de los personajes dentro de la obra, se descompone en dos categorías desde el punto de vista temporal.

  • Antes / durante/ después /=pasado / presente / futuro
  • Ejecución/ agonía/ muerte = antes /ejecución / vida

Existen categorías nominativas en Luz Negra que realizan un periodo de la temporalidad en que trascurre la ejecución y la agonía de ambos personajes Goter y Moter pero también, es el paso a la vida, independiente de las acciones buenas o malas que hayamos realizado, pero que en algún momento hemos reconocido como nos hemos comportado en el curso de nuestra vida, como es el caso de Moter quien hace una revisión de su vida pasada y las acciones no realizadas.

El espacio teatral queda limitado en el prólogo, en la oposición de oscuridad y luz total. Resulta contradictoria la oposición de oscuridad como el reflejo total de luz.

  • /Oscuridad / vs /Luz total/

La oposición de ambos elementos en esta secuencia es determinante, la oscuridad denota muerte, sufrimiento, angustia, agonía, tinieblas, maldad, miedo, temor, soledad, en oposición a luz total que es un indicador de vida, nacimiento, plenitud, gozo, esperanza, ilusión, claridad en las ideas. Ambos personajes tienen vida, pero están en un estado agónico donde cada uno inicia el recuento de su vida pasada, lo que fueron, lo que son en el presente en ese estado de angustia, dolor, sufrimiento, ansiedad y la esperanza de lo que pueden ser en el futuro. Luz total porque hay un reconocimiento de las acciones vividas y de revisión de lo realizado, a través del purgatorio mismo, como es el morir lentamente y ser consciente de ese paso trascendental de salir de la oscuridad hacia la luz, que es el reconocimiento del amor a Dios de los hombres.

Espera que en la eternidad desaparezcan todos esos dolores, pero aquí en la temporalidad, aunque son muy intensos, no está dispuesto a soportarlos con el ánimo y a humildad característico del creyente. Y, sin embargo, sigue manteniéndose en relación con Dios y esta es su única felicidad. Lo más espantoso sería para él tener que prescindir de Dios… (Kierkegaard, 1969 p. 152).

El antes de ser ejecutados = oscuridad que corresponde a ese momento en que se está entre la vida y la muerte como algo negro, tenebroso, oscuro, angustiante y doloroso. Es el estar en la vida sin un propósito pleno y consciente, sin sentido e ilusión, casi muerto en vida como se dice muchas veces para referirse a ese estado agónico y atormentado de las personas: “Sos un muerto en vida”. El otro es tener la plena conciencia de que vale la pena morir para vivir en el recuerdo de los otros o por las obras que hemos realizado.

La denominación semántica durante = luz total como una denominación plena referida al tiempo axiológico por los valores del inicio del alma, donde esta se prepara para pasar a otro estado puro, iluminado, pleno. Es el estado en que se valora toda una vida en fracciones de segundos, lo bueno y lo malo que hemos hecho y también las cosas que no hemos podido realizar y queremos llevar a cabo, pero ya no hay mucho tiempo. Este tiempo de oscuridad/luz total es el momento en que las cosas y objetos tienen sentido y se logra cierta paz emocional consigo mismo y con los otros.

En la vida los seres humanos tenemos circunstancias en que podemos hacer un recorrido total de lo que ha sido nuestra vida, a partir de la experiencia nueva que estamos viviendo en ese momento. Se dice que antes de la muerte se logra el arrepentimiento y se puede corregir las acciones o al menos pedir misericordia por lo malo que hemos hecho en vida. Cada uno de los personajes tiene la oportunidad de expresar sus temores, deseos y aspiraciones que tiene en la vida; pero también puede manifestar su inconformidad en no haber logrado todos sus propósitos y es eso lo que le lleva a pedir con toda vehemencia que su vida pueda extenderse un poco más.

4.8. La espacialidad en Luz Negra

La espacialidad en Luz Negra queda bien definida en la didascálica que abre la escena y sigue resonando en el ahora del primer cuadro y el prólogo que es expresado por el hombre. “Ahora, subo, paso a paso los escalones del cadalso “(Desleal, 2010, p. 13). El autor describe con todo lujo de detalles los pensamientos de los juzgados y el lugar donde se realizará la ejecución sin perder ningún detalle, es un acontecimiento más; donde la gente se reúne para comentar y hacer sus propias conjeturas de la razón por la que fueron ejecutados.

Esta acción determinante que nos indica que hay una aceptación del paso que se va a realizar no como una mera resignación sino con una capacidad de convicción de que la muerte es más que la espera lenta de una vida sin sentido. Esta visión de la muerte es una deformación de la realidad, porque lo real se mezcla con lo irreal; (ficción-realidad) es como si no estuviera pasando, pero es real. La conformidad que denota el ejecutado es prácticamente un ensayo de la muerte sin prisa, tomando todas las precauciones y realizando las acciones de la forma más tranquila, como si fuese realmente el ensayo de un gran espectáculo, donde todos los participantes estarán presentes y dispuestos a dar lo mejor de sí. Este texto es un monólogo interior para su conciencia donde cada protagonista-antagonista, realiza una revisión de su existencia a partir de sus acciones pasadas, presentes y futuras: “Lo hago lentamente, morosamente” (Desleal, 2010, p. 13).

Hasta ese momento, el hombre está de pie caminando lentamente no solo porque tiene las manos atadas a la espalda sino por hacer del tiempo real más largo, no de distancia sino de espacialidad, ha permanecido erguido, firme y en pie y es hasta el final del prólogo, al terminar el monólogo que el hombre expresa: “Cuando apoyo el mentón sobre la casta superficie de madera,… “(Desleal, 2010, p. 14).

Toda esta escena es grotesca y esperpéntica la forma en que se degrada la condición del hombre de humano a objeto, su cabeza que rueda como si fuera un balón, el contraste de lo humano con lo inhumano y la distorsión que se presenta a la vista del hombre mismo, su cuerpo esparcido por el suelo, la dignidad del ser humano hecha pedazos sin ninguna misericordia como si fuese un objeto cualquiera que se encuentra tirado en la escena del crimen (la ejecución) y la conciencia de estar vivo y presenciando todo lo que pasa a su alrededor por ejemplo:” El verdugo mira mi sangre y yo clavo los ojos en el cielo” (Desleal, 2010, p. 14).

Su posición erguida que nos da indicio de dignidad, valentía y decisión pasa a una de vencido, casi en cuclillas, pero sin perder su dignidad de hombre hasta ver desplomado su cuerpo por el suelo. La derrota corporal es vista como en una cinta grabada sin perder ningún detalle. El carácter consciente nos permite visualizar en detalle la forma en que se nos priva de lo más preciado para el hombre: la libertad y en este caso el derecho a la vida. Hay sin embargo en esa mirada hacia el cielo, la esperanza de la misericordia de Dios ante todas las cosas inhumanas que el hombre realiza por su propia voluntad o por mandato de alguien que tiene más poder.

Hasta ese momento su cuerpo permanece en el suelo y pasa de un estado activo a uno más pasivo. Es decir, ya no hay mucho que hacer, se ve derrotado en una posición incómoda y sin sentido, se siente mal física y emocionalmente. Este estado puede marcar mareo o náusea para el ser humano donde lo doloroso corporal se mezcla con lo doloroso espiritual de una vida vana, vacía y sin sentido o de un devenir sofocante y de asfixia donde no se tiene control ni corporal mucho menos mental. Es el paso de la vida a la muerte, donde hay una pérdida consciente del entorno y un dejarse seducir por la muerte, circunstancia inevitable de perder lo más preciado del hombre: La vida.

La categoría sémica de acuerdo con la delimitación temporal en esta escena será:

            Cadalso – ejecución – muerte – patíbulo en el centro de una plaza.

Aquí comienza el desplazamiento mental del personaje desde el antes, el durante (presente) y el después. En el inicio de la acción, durante el camino hacia la ejecución, todo el proceso que ese accionar implica lo corporal y lo emocional. Los sentimientos de culpa tanto para el verdugo como para la víctima son similares. El sufrimiento de ambos y el dolor corporal y moral que sufren antes de llegar a la escena de ejecución= muerte.

La espacialización del discurso dramático, a través de la didascálica, no es una distribución cualquiera de los espacios imaginarios, sino que se acompaña de su puesta en relación con los dos actores protagonistas del discurso dramático Goter y Moter. Este espacio está limitado a la posición en que se encuentran ambas cabezas, las condiciones corresponden a la mirada de uno (Goter) que no es la mirada del otro (Moter) porque su posición es diferente, como son de diferentes sus posturas ante la vida que recuerdan, y ahora ante la muerte.

El embrague se produce cuando la secuencia intercalada es recuperada por el mecanismo de embrague, que la enlaza de nuevo con el continuo discursivo. Este mecanismo se manifiesta en la reiteración de un mismo lexema predicativo situado, en la secuencia englobante en los límites del engarce.

  1. El marcador antecedente…Te cortaron la cabeza
  2. El marcador subsecuente… Me cortaron la cabeza

En un signo de afirmación y determinativo ambos y desde el punto de vista temporal el tiempo intercalado corresponde a un tiempo reciente de pocas horas en relación con el tiempo intercalante que han pasado pocas horas de la mañana después de la ejecución. Si consideramos el tiempo intercalado como una temporalidad embragada, es decir, reducida a la temporalidad general del discurso. La secuencia intercalada es una expansión temporal localizada en el tiempo del discurso. La expansión temporal es concomitante con una actividad cognoscitiva de los dos personajes. El progreso que se da en la secuencia corresponde a la duración de la secuencia intercalada, entre dos enunciados de reconocimiento uno con el otro.

¡Te cortaron la cabeza!  Admiración de Goter

Me cortaron la cabeza. Afirmación de Moter

Reconocimiento= identificación

 La secuencia intercalada “conocimiento” de los dos personajes en similares circunstancias desempeña el rol del término memorizado de la comparación, esto permite la identificación recíproca que en la secuencia intercalante, pasa a ser un reconocimiento desde el punto de vista cognoscitivo la relación entre las dos secuencias es:

Secuencia intercalante= Reconocimiento

Secuencia intercalada = Conocimiento

 El embrague de la secuencia intercalada se facilita mediante la instalación de un segundo mecanismo designado con el nombre de transición que se da en el siguiente diálogo de los personajes protagonistas <Goter y Moter>.

¡Oh, yo lo veo todo——————-Moter—————-Reconocimiento

¿Desde los pies hasta… la nuca? —-Goter—————Reconocimiento

 La secuencia intercalante es En una plaza en el centro una tarima. Un patíbulo en el centro de una plaza. Basura, sangre y desorden (Suciedad) y el último término referido al espacio es “Plaza Libertad” que indica el último lugar de encuentro de los dos hombres, el espacio de la secuencia intercalante. (Menen Desleal, 1965, p.15).

 El reconocimiento de los dos hombres y lo que les acaba de ocurrir (ejecución) hacen alusión al espacio englobante La plaza y al reconocer al otro y lo que les pasó en ese lugar, se da entonces el proceso de reconocimiento del espacio utópico y en un tiempo pasado. La plaza representa el espacio público en el que han sido ejecutados y expuesto sus cuerpos hasta el momento de su muerte, como si fuera un espectáculo.

 4.9.  Linealidad del discurso

 La dimensión cognoscitiva y la intercalación se presentan como un procedimiento formal de organización discursiva que permite la exteriorización de muchos contenidos que forman un único discurso. Se introduce en el discurso único, una nueva dimensión, un tiempo interior. En el nivel del parecer, constituye una proyección del presente en el pasado y en el nivel del ser se refleja el presente inmediato.

Goter-En esta plaza, yo participé en mitines. Hoy, cuando nos ocurrió… esto, me hice la ilusión de que estaba en un mitin.

Moter- ¿Hablabas en público?

Goter- Algunas veces. Después, cuando la situación se tornó crítica, ya no se necesitaba hablar.

Moter- ¿Y entonces?

Goter- Fue la hora de actuar.

Cada uno de los personajes busca como expresar con detalles su vivencia y experiencias de su mundo interno, aun cuando los recuerdos, le provoquen mucho dolor en el tiempo presente. Cuando se expresa, de alguna manera siente que ha obtenido su propia libertad. El hablar a cada personaje le permite establecer posiblemente por primera vez ese diálogo interrumpido hace mucho tiempo consigo mismo, con los otros hombres, y sobre todo con Dios.

4.9.1.  Disyunción actoral de los protagonistas en Luz Negra

La disyunción actoral corresponde a las diferentes partes dialógicas que se da a través de los parlamentos de cada uno de los protagonistas. La disyunción actoral aparece según el discurso de Luz Negra dividido en las partes diferenciadas de acuerdo con la estructura dramática, pero a partir de las acciones de los protagonistas:

  1. Caracterizada por la presencia y diálogo continuo de los dos sujetos actantes representados por Goter y Moter que yacen en el suelo sus cabezas separadas de su cuerpo. Goter yace la cabeza vertical en un sitio y el cuerpo horizontal en otro, sobre la tarima mueve los ojos hacia todos los rumbos posibles, abajo en el pavimento. Moter en iguales condiciones. Goter y Moter son dos cabezas. Deben estar muertos. Sin embargo, siguen pensando. No aceptan su condición. Moter asegura que un brazo ha quedado retorcido debajo de su cuerpo; no lo puede ver, pero lo siente.
  2. La segunda está denominada por las entradas y salidas de los personajes (hombre, niña, pareja), cada una tiene autonomía y se consolida con las secuencias que integran el texto dramático del primer cuadro. Secuencias vs secuencias II- III- IV- V- VI sujetos; patíbulo sujetos; hombre, niña, novios. Plaza la libertad, actor colectivo.
  • El sujeto de la secuencia permanece durante todo el discurso dramático tanto del cuadro I y II así como los actores principales Moter y Goter que estarán en ese espacio inmóviles solo con ciertos movimientos que a ellos y los otros poseen inamovibles. La secuencia es un actor colectivo, pero además testigo de todo lo que sucede en la plaza.
  • La primera frase que mantendrá toda la tensión de este primer cuadro de Luz Negra estará en función de los roles temáticos. Son estos los que conducen al desenlace manteniendo la tensión durante todo el desarrollo de la obra. Los roles temáticos estarán en función de las distintas dimensiones que se presentan en la obra. La primera frase está definida por el título las dimensiones semánticas del nombre de la obra Luz Negra.

/Luz/en oposición/Negra/

Luz- – Oscuro

Energía – Inerte

Guía – Desamparo

Vida – Muerte

Camino – Tenebroso

Verdad – Mentira

Felicidad – Sufrimiento

 La didascálica según Menen Desleal señala el lugar donde se desarrolla la acción y las condiciones espacio temporal en que transcurre toda la obra: Primer cuadro. “Un patíbulo en el centro de una plaza, basura, sangre y desorden, recién pasado el mediodía, el sol pega sobre la escena”. (Desleal, 1965, p. 15).

 El diálogo de esta escena estará en función del suceso inmediato que acaba de ocurrir donde los dos hombres han sido ejecutados y aún permanecen con vida. La escena describe de forma minuciosa y con detalle la forma en que se encuentran los cuerpos de Goter y Moter además, el espacio físico donde se encuentra, y la circunstancia espacial y temporal, que se juntan para denotar un cuadro desgarrador y doloroso. La impotencia de saberse hecho pedazos, física e internamente por parte de los protagonistas les hace sentir vergüenza y querer comunicarse con las personas que se aparecen y no los ven pero que ellos si pueden escucharlos y mirarlos. El autor describe el ambiente donde se ha realizado la ejecución, da la sensación de haber asistido mucha gente, por la basura y el desorden.

Patíbulo/ Basura/ sangre/ desorden

 El diálogo de los protagonistas es irónico y burlesco ante la situación en la que se encuentran, la forma de reírse de su propia desgracia, aun cuando la situación es de dolor y sufrimiento o más de angustia y tensión. Para Goter y Moter el hablar es una manera de comunicarse y poder constatar que aún están vivos.

Goter. ¡Ja ja ja ja! Te cortaron la cabeza

Moter.-  ¡Estúpido!

Goter.-  Ja ja ja ja

Moter.- No veo motivo para reír. Me cortaron la cabeza y qué (Desleal, 1965, p. 15).

 Todo el discurso de esta primera secuencia está en función de la ejecución de Goter y Moter que permanecen en el suelo separados de sus cabezas sus cuerpos y aún con vida. Sin embargo, este cuadro patético a Moter le parece gracioso el aceptar esa realidad ineludible y que aún tiene vida. En medio de tanta desgracia lo grotesco se transforma en distorsión donde se hace burla de lo sucedido por parte de Moter. Es una risa forzada pero que en esa situación contrasta con la tensión de angustia y dolor.  Moter rompe con el silencio y angustia de verse a través de su compañero como en un espejo su silueta del cuerpo desparramado después de haber sido flagelado.

  1. Te cortaron la cabeza / Me cortaron la cabeza
  2. Patíbulo / Basura / Sangre / Desorden

 En la primera secuencia encontramos demarcaciones que nos indican la situación de vida y muerte simultáneamente. Se está muerto, pero aún se tiene conciencia del paso que hay que dar hacia la muerte definitiva. Su cuerpo permanece inerte sin vida, pero sus ideas aún permanecen con ellos, sus anhelos, recuerdos, deseos, ilusiones y esperanzas. Este momento permite el reconocimiento minucioso del accionar por la vida y la fatalidad de ver que aún hay cosas que debíamos hacer, que están inconclusas y que nos gustaría terminar. Saber que los últimos instantes pueden significar todas las acciones de nuestra vida.

1-Vida- Muerte————————————–muriendo morosamente

2-No muerte- No vida————————————viviendo lentamente

  Los ejes temáticos contradictorios durante el proceso de la no vida a la muerte son los que mantienen la tensión durante todo este primer cuadro. Se está muerto pero vivo. Se pasa de una analepsia a una prolepsis. Toda la vida pasada ocurre en una retrospectiva, en la que se han realizado cosas por las que se debería estar muerto. Sin embargo, se permanece con vida, realizando una revisión de lo se pudo haber hecho y no se hizo, y la esperanza de un cambio en los otros y en sí mismo. La visión que se tiene de las cosas ya no es la misma se tiene en cuenta la vivencia y experiencia anterior. Ambos personajes están entre la vida y la muerte. Han sido ejecutados, pero aún permanecen con vida los miembros y partes de su cuerpo humano. Se da el proceso de transición de la vida a la muerte a través del diálogo entre ambos humanos, Goter y Moter en lo agónico doloroso y angustiante, que es la vida hasta llegar a la muerte.

  Todo este proceso del paso de la vida a la muerte está dotado de una determinación noológica y espacial donde los personajes adquieren una nueva forma antropomorfa que se halla representada y puede describirse o nombrarse como el patíbulo = ejecución. Un lugar patético, donde lo que se respira y reina, es el triunfo de la muerte física y mental de los humanos. Sangre= agonía, dolor sufrimiento hasta llegar a la muerte. Cada gota de sangre es una idea que se derrama y se marchita. Se mata el cuerpo, pero también las ideas como en el caso de Goter, el revolucionario, sin embargo, estos pensamientos son los últimos que se apagan, siguen funcionando como ráfagas y destellos que se agolpan en el temporal vertiginoso de la angustia. Los elementos más importantes son el lugar donde se desarrolla la acción, y la agonía, sufrimiento y dolor que produce el saber que se está muerto; así lo vemos con los semas siguientes:

Patíbulo = Ejecución / Humano / muerte

Sangre =agonía /dolor / sufrimiento / muerte

 Ese momento trascendental del paso de la vida a la muerte permite al hombre encontrar ese momento fugaz entre el dolor de ser vivo y la trascendencia vital hacia la muerte que puede perpetuarse a través del tiempo. Tal y como lo hizo su autor continuar vivo a través de su texto de Luz negra. “Lo básico es sin duda la actitud radical del hombre frente a la realidad y a los ámbitos interrelacionales que se van fundando a medida que el ser humano entra en relación con el entorno” (López, 2011, p.88). Es la agonía consciente de saber que el cuerpo va perdiendo su vitalidad como ser viviente, pero no así su pensamiento y sus sentimientos, por el contrario, es en este momento cuando hay un encuentro con el creador y con todas las cosas, objetos y personas que nos rodean. Es ahora en el presente que empezamos a valorar el antes y anhelamos tener un poco de tiempo con la esperanza de realizar todas aquellas cosas que no pudimos o no quisimos hacer cuando era necesario.

  Es hasta el momento de dolor y angustia que el hombre recurre a buscar al “otro”, en su angustia del más allá, del caos y el vacío se aferra a sus recuerdos y a las acciones que en su momento no tenían ningún valor, pero que ahora son importantes y significativas. El ámbito y la relación comunicativa con los otros son muy importantes en la vida de los seres humanos. En el discurso dramático de Luz negra de Menen Desleal se presenta una interiorización del discurso y una figurativización de la interioridad donde el texto situado en el lado cosmológico, debe ser leído en el plano noológico. Ambos elementos se unen para denotar el grado de interiorización de cada uno de los personajes en ese contexto.

4.9.2.  La isotopía actoral del discurso en Luz Negra

El restablecimiento de la linealidad del discurso resulta por el comportamiento extraño de los sujetos discursivos que no tienen en cuenta la fragmentación espacio temporal. Es Moter quien instala una secuencia temporal “bien pudimos” y es seguido por la expresión de Goter “Es que…nosotros…“y sigue manifestándose en las siguientes secuencias “Es lo mejor que podía ocurrirnos…” y reafirma esta expresión, para ambos categóricamente “nos cortaron la cabeza”.

El criterio de permanencia como personaje constituye un elemento restrictivo, ambos personajes continúan en diferentes planos, pero en circunstancias similares, tienen algo en común que los une y es que han sido ejecutados, a ambos les cortaron la cabeza y permanecen separados, sus cabezas y sus cuerpos; uno arriba de la tarima y el otro debajo de la tarima.

La situación para ambos personajes denotan el espacio y la temporalidad como dos elementos que forman parte de su estado corpóreo y anímico; ambos inician el diálogo con la descripción de cómo están cada uno de ellos, en similar situación, la descripción del estado corpóreo entre ambos es grotesco y burlesco al mismo tiempo que cobra vida la tensión de lo esperpéntico donde uno aparece riéndose del otro, a través del diálogo expresan la situación no sólo de su estado corporal, sino el estado anímico de su propio ser en contraste con la realidad en que se encuentran.

La realidad tanto para Goter y Moter es inminente, no hay otra posibilidad de vida ni de reconstrucción de sus cuerpos, más que los instantes que les quedan de vida y ese hacer estático e inmóvil hace que su actuar dialógico sea más significativo e importante en la vida de ambos. Se ha inmovilizado todo en la vida de ambos personajes, no sólo su cuerpo sino su alma, su espíritu y sus esperanzas. No solo les han mutilado sus cabezas, sino que también sus ilusiones y propósitos que hasta ese momento han recuperado en un solo instante. Los dos personajes logran ver en una retrospectiva sus vidas pasadas, su estado actual y su futuro inmediato.

Esta ruptura es provocada de ordinario por el resentimiento, sentimiento de pesar que experimenta el hombre altivo ante las realidades valiosas que lo superan. El hombre resentido pretende amenguar el valor de las realidades reduciéndolas a sus elementos integrantes mediante la explicación de lo superior por lo inferior, lo estructurado por lo amorfo. (López, 2011, p. 68-69).

La obra presenta los elementos dialógicos de una forma dinámica, son breves, pero de una gran significación. Cada parlamento obedece a las circunstancias en que se encuentran los protagonistas y la angustia existencial, soledad y vacío en que cada uno expresa sus sentimientos. Se dan tantas formas de desesperación cuantos son los modos en que puede el hombre romper con todo aquello que lo hace existir plenamente como persona. López expresa:

La reflexión sobre el sentido de la vida y el recuento de las acciones pasadas realizadas por Goter y Moter les lleva a la introversión de su accionar del presente, pasado y el futuro que les espera a través de micro-relatos que nos permiten conocer la vida de nuestros personajes principales y las diferentes experiencias a los que la existencia les ha enfrentado. El hombre agradecido señala López (2011) se abre plenamente con todo su ser a lo valioso provocando su ámbito personal a partir de los diferentes campos de posibilidades que la realidad le ofrece, responde a su apelación, funda ámbitos de encuentro consigo mismo, se desarrolla, alcanza la madurez y siente dicha y alegría el saber que aún tiene una oportunidad aun cuando sabe que es una vaga esperanza llegar a lograr su meta.

En toda la obra se percibe el elemento estético e ideológico, la obra está cargada de elementos de crítica en el antes, durante y después. El discurso del autor, aborda la parte que corresponde al contexto sociopolítico de la época, cuidando muy bien el contenido literario y de no caer en el panfleto.

Sus personajes son un revolucionario Goter y un estafador Moter que se convierten en el amigo inseparable hasta morir. Ambos personajes viven sus últimos momentos fortaleciendo una relación de verdadera amistad. Los dos personajes protagonista/antagonista logran mantener la tensión dramática aún en el estado agónico en que se encuentran como es la inmovilidad de sus cuerpos, y la conciencia segura de estar muertos.

 El elemento grotesco y fantasmagórico esperpéntico que utiliza el autor hace que el diálogo logre mantener la tensión en todo momento desde que inicia la obra hasta que termina. La posición que ocupan ambos personajes, es otro elemento grotesco, que de manera creativa el autor maneja durante todo el desarrollo de la obra, permitiendo al público lector-espectador muchas lecturas, según su perspectiva. En el transcurso de la obra descubrimos la vida de sus protagonistas principales Goter y Moter, pero también la del Ciego quien cuenta su propia historia; cada uno de ellos tiene un pasado triste y desventurado. El antes de su vida pasada, el ahora de su presente y lo que les sucederá en el futuro inmediato es de incertidumbre. Describen también, la soledad y el proceso de la lenta agonía, en que se encuentran el ser humano antes de la muerte. Es este momento el que solidariza a los hombres, antes de perder completamente ese momento de humillación e inconsciencia en que se encuentran como seres indefensos ante la sociedad.

Ese momento contradictorio, esa enfermedad del yo que consiste en estar muriendo eternamente, muriendo y no muriendo, muriendo la muerte. Pues morir significa que todo ha terminado, pero morir la muerte significa que se vive el mismo morir; basta que se viva la muerte un solo momento para que se la viva eternamente (Kierkegaard, 1969, p. 56).

Desde una perspectiva distanciada en Luz Negra se muestra el antes y el ahora, el autor utiliza el monólogo para dar cuenta de los atropellos, violencia y vejámenes del que han sido víctimas muchas personas, así mismo ha dejado una huella imborrable física y emocionalmente, pero sus adversarios han padecido mucho más. Menen Desleal describe y narra en el monólogo del ciego las distintas formas de violencia sicológica y física de la que son víctimas los revolucionarios y las distintas maneras de tortura que fueron utilizadas durante la guerra. En todo este monólogo expuesto con detalle vemos que la guerra solo deja sufrimiento, muerte y violencia; pero sobre todo deja esa huella imborrable y difícil de olvidar porque permanecen como cicatrices que carcomen el alma y el espíritu sin matar los ideales, la solidaridad y el ansia de libertad.

Desleal escoge a sus protagonistas en igualdad, dándoles un carácter y cualidades particulares, a tal grado que Moter el estafador se humaniza de tal manera que se preocupa y teme por su compañero revolucionario Goter. La relación que inicia como un simple acompañamiento antes de ser ajusticiados y que ni siquiera se conocían, se convertirá en una verdadera amistad donde cada uno de ellos encuentra el regocijo necesario para terminar sus últimos instantes de vida en paz y armonía, sino con todos, al menos con él mismo, y con la persona más inmediata que tiene a su lado. Kierkegaard (1969) señala “Y cuando el peligro es tan grande que la muerte misma se convierte en esperanza, entonces tenemos la desesperación como ausencia de todas las esperanzas, incluso la de poder morirse…“ (Kierkegaard,  1969, p. 56).

Desde el punto de vista estético el autor utiliza lo absurdo grotesco para describir el accionar de los tres personajes más importantes como son Goter, Moter y El ciego. En esta trilogía se resumen los estertores de la guerra, y las diferentes luchas de los seres humanos unos por la astucia para sobrevivir y otros por sus ideales. Menen Desleal nos muestra que el ser humano es uno de los personajes más despiadados que existen a través de la historia y con ello nos describe su lucha interna y externa por alcanzar el poder y sus ansias de liberación sobre todo por obtener el poder que daña y corrompe al ser, deshumanizándole cada día más. En estos personajes resume la angustia y la distorsión causada precisamente cuando no se tiene conciencia de una existencia fatalista y desordenada. Los otros tres personajes completan los seis señalados por el autor para completar el teatro del absurdo.

En Luz Negra podemos mencionar: la presencia de la muerte y el contraste con la realidad, todo el pensamiento interno de cada uno de los personajes (verdugo –víctima) es una mezcla del mundo real, y el de una situación irreal, que parece un sueño o una pesadilla que se está viviendo en ese momento. De acuerdo con la definición de lo esperpéntico grotesco utilizada por los dramaturgos, es la muestra de lo grotesco como forma de expresión, la degradación de los personajes, la estética o cosificación de los personajes, frecuentemente investido de todo tipo de intertextualidades; el abuso del contraste, la mezcla del mundo real y de pesadilla, la distorsión de la escena exterior. Desleal presenta en la didascálica siguiente su estética dramatúrgica y logra la degradación, cuando describe a cada uno de los personajes actantes y su accionar en esta escena final:

Goter- (Pausa breve. Grita) ¡Chispa de Dios! ¡Chispa de Dios! (En un último grito estentóreo) ¡Amor!

Moter- ¡Amor! ¡Amor! (El hombre tira agua para lavar la sangre. Salpica a ambas cabezas. Sube la música, simultáneamente).

Moter- ¡Grita, Goter; grita! ¡Amor! ¡Amor! ¡Amor…! (La música atruena en el clímax del diálogo de las <Trompetas del Juicio Final>. El hombre continúa en su tarea y Moter grita desgarradoramente, con la música de fondo.

Moter- ¡Amor! ¡Amor! ¡Amor! ¡Amor!

 Es una escena desgarradora porque los protagonistas hasta el último momento no pierden la esperanza de ser escuchados, y encontrar la paz y libertad que no tuvieron en vida. Utilizan toda clase de estrategias para lograrlo, pero de una forma absurda y real su sangre se diluye por la plaza sin ser escuchados, aun cuando su grito final es Amor lo disfrutancomo si al pronunciar la palabra descubrieran la salvación, y lograran contagiar a los otros hombres que puedan entender el verdadero significado de la palabra amor.

Nuestro poeta ama a Dios sobre todas las cosas y Dios es para él su único consuelo en medio de sus tormentos secretos, pero con todo ama también sus tormentos y no los soltará. Desea profundamente ser sí mismo delante de Dios, pero hecha excepción de ese punto fijo en el cual el yo está sufriendo, pues ahí desesperadamente no quiere ser sí mismo (Kierkegaard, 1969, p. 152).

 En conclusión podemos decir que el autor manifiesta a través de toda la obra, una crítica constante y abierta de los estertores de la guerra y sus consecuencias que deja en las personas que vivieron y fueron parte de ella. Es hasta el último momento, que ambos personajes mantienen una relación, que les permite escucharse y hablar de su vida pasada. Teniendo plena conciencia de sus actos y todas las posibilidades de poder reconstruir en un instante todo el proceso de lo que fue su vida. Los seres humanos, en el preámbulo de la vida a la muerte, encuentran el espacio para preparar de manera consciente una auto reflexión del antes y el ahora que comienza en el preciso instante de la partida.

El protagonista/antagonista mantiene la esperanza de ser escuchado. Es en este momento de angustia en que cada uno vuelve sus ojos a Dios y encuentran la armonía que durante mucho tiempo les faltó. El ángel representado por la niña logra que ellos encuentren un poco de paz y sentir menos doloroso el momento culminante de la pérdida del conocimiento cuando se muere muy lentamente. Esa luz o destello, que sienten en su rostro y la música que escuchan, es la calma a tanta zozobra, en que sus vidas y momento de agonía les ha mantenido atentos a todo sonido que pueda ser un alivio para calmar su angustia a cada uno de ellos. Galindo (2017) señala que Luz Negra es un drama político surrealista que por su universalidad temática puede desarrollarse en cualquier nación de Latinoamérica que haya sufrido una dictadura tanto de derechas como de izquierdas, y donde la represión hace de las suyas cortando de esta manera la libertad de expresión. La vigencia de la obra nos muestra cómo han sido los mecanismos de violencia, y las diversas formas de querer silenciar a los escritores en sus diversos contextos. 

Por lo general todos los artistas han sentido en algún momento de su vida, esa responsabilidad que tiene para con la sociedad, pero sobre todo con él mismo, y su arma principal, para denunciar los crímenes, y atrocidades que se cometen injustamente, son la motivación principal para dejar constancia de estos hechos en sus textos dramáticos. Las injusticias y distintas maneras de represión han sido en todos los tiempos una de las temáticas que los artistas centroamericanos y de américa latina han desarrollado a pesar de ser censurados y exiliados continuamente. Desleal muestra en su escritura de vanguardia la denuncia constante, de los diferentes tipos de represión, que los gobiernos en su lucha por perpetuarse en el poder, han ejercido sobre los pueblos, silenciando muchas voces inocentes que por decir o manifestar su inconformidad en contra de las dictaduras de todos los tiempos, han tenido que pagar con sus vidas. Presenta esta degradación absurda que se ha vuelto tan cotidiana que va deshumanizando al hombre cada día más, hasta llegar aniquilarlo a él mismo, porque ya no se reconoce en el otro.

El distanciamiento, el performance art y el esperpento como técnica dramatúrgica es uno de los elementos recurrentes en el desarrollo del discurso dramático sobre todo en Luz Negra que denuncia de manera crítica las políticas no solo de su país sino de muchos países centroamericanos y latinoamericanos. Luz Negra es una muestra de un teatro de vanguardia que utiliza no solo la palabra desde el punto de vista lingüístico, sino que usa códigos visuales como es el significado de la luz y técnicas de un teatro de acción, la sorpresa espontánea del happening, el absurdo y lo esperpéntico de las escenas de sus protagonistas Moter y Goter. Desleal se adelanta a esa modernidad y formas muy personales de escritura que van a repercutir en la conciencia de los espectadores. Su escritura es una muestra de un teatro político serio no de panfleto sino con un contenido dramático real que muestra la represión no solo de su país El Salvador sino de muchos países del mundo. Recurre a hechos y personajes históricos como la segunda guerra mundial y Stalin.

Bibliografía

-Avalos, Jorge. Alvaro Menén Desleal:agente provocador/crónica. https://lazebra.net/…jorge-avalos-alvaro.menen-desleal-agente-provocateur-crónica 1 agosto 2016.

-Brihuega, Jaime. (1996). Las vanguardias artísticas: teorías y estrategias en historia de las ideas estéticas y de las teorías artísticas contemporáneas. Valeriano Bozal (ed.) Tomo II. Madrid.

-De Aguiar e Silva Víctor Manuel. Teoría de la Literatura. (1972). Biblioteca Románica Hispánica. Editorial Gredos, S. A. Madrid.

-Di Girolano, Costanzo (2001) Teoría Crítica de la Literatura. Biblioteca de bolsillo. Barcelona España.

-Díaz, Luís Felipe. (1999). Semiótica, psicoanálisis y posmodernidad. Editorial Plaza Mayor. Madrid. España.

-Eco, Humberto. (1975) Elementos Pre teatrales de una semiótica del teatro en semiología del teatro. Editorial Planeta. Barcelona.

-Eco, Humberto. (1988) Tratado de semiótica general. Barcelona: Lumen.

-Foucault,  Michel (1968). Las palabras y las cosas. México: Siglo XXI

 ———————– (1995). Vigilar y castigar. México: Siglo XXI

-Galindo, Evelyn (2017). Luz negra, drama político y surrealista de El Salvador. Por impacto latino. https://impacto-latino.com/luz negra-drama-político y surrealista-de el-salvador/ Octubre 04 -2017.

-García Barrientos, José Luís. (2003) Cómo se comenta una obra de teatro. Ensayo de Método. Editorial Síntesis, S. A. Madrid.

-García Leal, José. (2002). Filosofía del Arte. Editorial Síntesis, S.A. Madrid.

-Gómez España de Briceño, Martha. (1995). La obra literaria y su contexto. Editorial Trillas México.

-Gómez Redondo, Fernando. (1999). El lenguaje literario teoría y práctica. Editorial ADAF. S.A. Madrid. España.

-Greimas, A. J. (1971). Semántica Estructural. Gredos. Madrid.

-Greimas, A.J. e tal (1990) Diccionario razonado de la teoría del lenguaje. 2da edición. Editorial Gredos. Madrid.

-Greimas, Algirdas Julien. (1976). La Semiótica del texto. Ejercicios prácticos. Ediciones Paidos. Ibérica, S. A. Barcelona.

-Hegel, Friedrich. (1997). Lecciones sobre estética. Ediciones Cayoacán. México.

-Herrera Ubico, Silvia. (2003). El diálogo del estilo y de la imagen. Revista de la Universidad de San Carlos de Guatemala. No. 3, enero – marzo. Pag.15-22.

-Kierkegaard, S. (1969).Obras y papeles. Versión Castellana inacabada del original danés de Demetrio Gutiérrez Rivero. Madrid. Guadarrama.

-Leo Gabriel, (1988). Filosofía de la existencia. Kierkegaard, Heidegger, Jaspers, Sartre. Diálogo de las posiciones. Madrid.

-López Quintás, Alfonso. (2011). Literatura Francesa del Siglo XX: Sartre, Saint-Exupéry, Camus, Anouilh, Beckett. 1 ed. San José Costa Rica: Promesa, 2011.

 -Menen Desleal, Álvaro (2000). Luz Negra. Colección teatro 1ª. Ed. San Salvador, El salvador. DPI 1967.

-Talens, Jenaro. E tal. (1999). Elementos para una semiótica del texto artístico: (poesía, narrativa, teatro, cine). 6ta edición. Ediciones Cátedra, S.A. Madrid. España.

-Velasco, Manuel Fernando. (2010). Luz negra. Un acto en dos cuadros y un prólogo. https://issuu.com indoleditores/docs/prologo_luz negra. 19 mayo 2010.

-Villegas, Juan (1982) Interpretación y análisis del texto dramático. 1ra edición. Colección Telón. Canadá.

-Zappelli, Gabrio. (2003). Vanguardia añorada. La vanguardia teatral italiana y europea (1967-1979). Revista de teatro Escena. Año 26. #53. Julio-dic.2003.